Manera de mirar
La edad no se corrige ni se disimula. Se contempla como una forma de verdad, de belleza y de permanencia.
Nos interesa la piel donde el tiempo ha escrito, la mirada que ya no necesita imponerse y la serenidad que permanece.
Algunos rostros ya no buscan ser vistos: solo estar, y decir.
Sabiduria quiere detenerse ahi, donde la vida ha dejado una huella que ya es forma de luz.